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Casa Martí – Els Quatre Gats

1896
Josep Puig i Cadafalch
Mataró (1867) - Barcelona (1956)

En la Casa Martí, de Josep Puig i Cadafalch de 1896, se encuentra el bar restaurante Els Quatre Gats, fundado por Pere Romeu y Miquel Utrillo, que estuvo abierto, en su primera época, hasta 1903. En el interior del establecimiento queda patente el neogoticismo de la construcción y la voluntad de configurar un espacio propiamente rural catalán mediante la decoración de cerámica con motivos florales y geométricos, los marcos de piedra y los diferentes elementos de hierro forjado.

Esta antigua taberna fue uno de los epicentros artísticos y culturales de la Barcelona de finales del siglo XIX y principios del XX. Ramon Casas, Santiago Rusiñol y Pablo Picasso son algunos de los ilustres personajes que comieron y bebieron en este peculiar cenáculo, inaugurado en 1897 en los bajos de la neogótica CASA MARTÍ (1895-1896), de Josep Puig i Cadafalch. El edificio, de aire más europeo que catalán, destaca por sus grandes ventanales ojivales con vidrieras policromadas y por la curiosa ornamentación de las ventanas y del balcón flamígero. El exterior también luce esculturas de Eusebi Arnau, hierros forjados de Manuel Ballarín y, en la peana de la esquina, la estatua Sant Josep, de Llimona. La que se puede ver ahora es una reproducción de la original, que fue destrozada durante la Guerra Civil y recuperada por el Ayuntamiento en el año 2000. El interior es espectacular: Ramon Casas pagó de su propio bolsillo las arañas de lámparas circulares y el mobiliario medieval diseñado por Puig i Cadafalch. Otro de sus "regalos" fue la pintura en la que dos hombres, Pere Romeu -el dueño de la cervecería- y él mismo, aparecen pedaleando en un tándem; actualmente la que se halla en el establecimiento es una copia, puesto que el original se encuentra en el MNAC (punto (34) de la Ruta del Modernismo). El local, que publicó su propia revista (Pèl & Ploma), se convirtió en refugio de artistas e intelectuales, como los compositores Enric Granados e Isaac Albéniz o los jóvenes pintores Joaquim Mir y Pablo Picasso. Desgraciadamente, el edificio no se conserva de forma íntegra. El dintel original de la puerta, obra de Puig i Cadafalch, desapareció en una de las reformas que el local ha sufrido en su más que centenaria vida (para más información véase Salimos, guía de bares y restaurantes modernistas). Actualmente el establecimiento está dedicado a bar restaurante, especializado en cocina de mercado e internacional, con el chef Simon Tomàs al frente. Recordando los orígenes, los propietarios actuales mantienen viva una cierta actividad artística. Cada noche la cena es amenizada con música de piano en directo (de 21h hasta la medianoche, en el salón interior) y también, si la velada se anima, se puede tener la posibilidad de presenciar la aparición de algún artista espontáneo. Igualmente, los martes por la noche a partir de las 21.45h, el escenario de los 4 Gats se convierte en un punto de encuentro para los amantes del jazz, donde los músicos del 4 Jazz Trio nos llevan al espíritu de las jam sesions de los años 30 del siglo pasado.

El bar restaurante Els Quatre Gats se encuentra situado en los bajos de la Casa Martí, el primer edificio que Josep Puig i Cadafalch proyectó en Barcelona, en 1896. La casa es de un estilo claramente neomedievalista o neogótico, por las arcadas apuntadas y la tracería ornamental de las aberturas, pero también innegablemente modernista, por la utilización en su interior de varias artes aplicadas, como el hierro forjado o la cerámica.

La Taverna dels Quatre Gats, nombre con el que fue inaugurada en el verano del año 1897, atrajo desde sus comienzos la curiosidad de la gente. Llamaba la atención la atmósfera de antigua casa catalana configurada por la elección de los elementos decorativos: los muebles de madera de nogal, el mostrador cubierto de cerámica popular catalana, las vigas de maderas decoradas con sencillez, entre otros elementos, combinados con aplicaciones de hierro forjado o vidrieras en las ventanas conferían, como se comenta en los periódicos de la época, “un aire artístico al establecimiento”.

Los fundadores fueron Pere Romeu y Miquel Utrillo, hombres de su época que supieron recrear el ambiente que habían vivido en París, y con ello consiguieron acoger en su local a varios artistas, como Casas, Rusiñol o Picasso (que hizo su primera exposición de dibujos en esta taberna), y músicos, como Albéniz o Morera. La presencia de estos personajes sumada a las actividades que se realizaban en el salón interior, como los espectáculos de sombras chinescas, de títeres o tertulias, dieron fama al local de ser un lugar bohemio y punto de reunión de artistas, idea que perdura hasta nuestros días.

De hecho, la cervecería sólo estuvo abierta durante seis años: en 1903 cerró y se convirtió en almacén textil. Hasta finales de 1988 no volvió a abrirse como establecimiento dedicado a la restauración y, por insólito que parezca, el hecho es que se pudo recuperar su interior porque se habían mantenido intactos los detalles decorativos. La familia Ferré fue la encargada de recuperar el espacio y de devolver a la memoria de todos la existencia de Els Quatre Gats. Hoy en día, el establecimiento está a cargo de Josep Maria Ferré y de su hijo Ivan Ferré.

Els Quatre Gats tiene dos espacios diferenciados. El primero que se encuentra al entrar es la zona de cafetería bar, que es donde propiamente se encontraba la antigua taberna. Aquí se concentra la decoración original, mientras que la segunda sala —actualmente la zona de restaurante y que, en origen, era la sala para los espectáculos y exposiciones— se ha redecorado aplicando motivos del lenguaje modernista, especialmente en el techo, y conservando también algunos elementos que fueron realizados cuando este espacio era un almacén textil.

En el bar se mantiene el arrimadero de cerámica, los marcos de piedra de las puertas de acceso a los diferentes espacios y la barra original cubierta de cerámica con elementos florales y geométricos. Únicamente ha desaparecido una mampara de madera, que podemos ver en una fotografía antigua que hay del local, y que hacía las veces de separador entre la entrada y la barra. La decoración se completa con reproducciones de obras de Ramon Casas, Santiago Rusiñol y Pablo Picasso.

Actualmente, el establecimiento está dedicado a bar restaurante, especializado en cocina de mercado e internacional, al frente de la cual se encuentra el chef Antonio Cabanas. De vez en cuando, en función de la temporada, nos podemos encontrar también que el restaurante celebra una semana de la cocina dedicada a algún país en concreto. Los actuales propietarios mantienen viva una relativa actividad artística que recuerda sus orígenes. Cada noche, la cena está amenizada por música de piano en directo (de 21 a 1 h de la madrugada en el salón interior) y también, si la velada se anima, se puede tener la posibilidad de presenciar la aparición de algún artista espontáneo. Además, el establecimiento edita cada día el boletín 4 Gats. Diari d’Art i Cultura amb Menú Gastronòmic, que contiene el menú diario junto con varios relatos y opiniones. Estas actividades, que se pueden consultar en su página web, se complementan con el proyecto “Jove Valor” (joven valor), cuyo propósito es promocionar a jóvenes artistas y creativos. Si queremos saber algo más del establecimiento o llevarnos algún recuerdo, en el propio local se venden algunos objetos, como juegos de café, camisetas, el libro del centenario y algún libro de cocina.


Actuaciones de la Campaña Barcelona, posa't guapa

Restauración de fachadas.
Recuperación de la imagen de san José.


Horarios

Todos los días de la semana de 9 a 1h.



Más información

93 302 41 40
www.4gats.com


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